Para comenzar ¿Alguna vez lo habías pensado?

Tal vez nunca lo hayas pensado, pero aún estás a tiempo de reflexionar un poco sobre la realidad de las mujeres con discapacidad. No sabemos si te has dado cuenta pero, a tu alrededor seguro que hay mujeres que ya cuentan con unas circunstancias un tanto complicadas por el simple hecho de serlo. Pero, si además de ser mujer tienes una discapacidad, la cosa se complica un poco más. Pensemos solo en algunas cuestiones sencillas:

1. ¿Has visto alguna vez a una mujer con discapacidad en un anuncio de televisión? ¿y en la prensa? Probablemente no las hayas visto porque una mujer con discapacidad no responde, en líneas generales, a los patrones de belleza generalizados en nuestro contexto.

2. ¿Crees que es fácil encontrar un trabajo para una mujer con discapacidad? La situación actual, en relación con la búsqueda de empleo, no es nada sencilla. Pero, a las dificultades habituales para encontrar un trabajo, se le pueden sumar otras circunstancias que pueden hacer que la cosa se complique aún más: ser mujer ya puede ser un obstáculo para determinados empleos, si además tienes una discapacidad, el obstáculo está prácticamente asegurado para cualquier empleo.

3. ¿Piensas que es fácil para una mujer con discapacidad tener una pareja? Vivimos en un mundo en el que la imagen, el físico, la estética… se han convertido en valores fundamentales para la mayoría de la población. Las mujeres con discapacidad tienen dificultades para encontrar una pareja debido a que, con demasiada frecuencia, sólo nos fijamos en el físico, en lo externo, sin apreciar que es la persona en su conjunto, con sus virtudes y sus defectos, la que puede convertirse en una pareja fantástica. La discapacidad es sólo una de las múltiples características que definen a una persona y, desde luego, no es la más importante.

4. ¿Y los estudios? ¿Puede una mujer con discapacidad progresar fácilmente en los estudios? Normalmente, las personas con discapacidad cuentan con los apoyos necesarios para que, en función de sus necesidades, puedan progresar en sus estudios. Sin embargo, en el caso de la mujer con discapacidad existe un problema de expectativas. Ni el entorno familiar, ni el escolar, ni el ámbito social cercano suele tener demasiadas expectativas de éxito. Afortunadamente, cada vez son más las mujeres con discapacidad que progresan academicamente y que finalizan los estudios que iniciaron sea cual sea el nivel de los mismos.

5. ¿Y tener hijos? ¿Crees que una mujer con discapacidad puede decidir libremente tener un hijo? Cuando una mujer con discapacidad se desenvuelve de manera autónoma en su vida, tiene un empleo, una vivienda… es decir, cuando tiene una vida tan normalizada como la del resto de las mujeres de su contexto, ¿qué le impediría tener un hijo? Lo más habitual es que estas mujeres con discapacidad encuentren en su entorno múltiples dudas en relación con su capacidad para la crianza y educación del niño o la niña. En la mayoría de los casos, estas dudas no tienen fundamento alguno.

Estas son solo algunas de las reflexiones que podemos hacer en relación con las mujeres con discapacidad.

Si te apetece profundizar en este tema, en este blog encontrarás diferentes propuestas para adentrarte en este campo de manera reflexiva y activa.

¿Te animas?

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